Por Juan....
Importante oportunidad perdida, que nos obliga a no fallar de aquí al final de esta primera fase. Probablemente, gente con más conocimientos técnicos que los mios, bastante limitados por cierto, encontrarán argumentos para opinar que a la vista de la marcha del partido, se podía haber modificado tal ó cual planteamiento, quinteto en cancha, etc.. y seguramente, tengán razón. Repito, no me veo capacitado para esa crítica, por lo que me limitaré a opinar sobre lo fácil, osea jugadoras y arbitraje.
El partido era de grán trascendencia para los dos equipos, primero y segundo de grupo ( y con el tercero, osea Irlandesas, soplándonos al cogote ). Comenzámos con bastantes imprecisiones, demasiadas prisas y excesivas perdidas de balón no forzadas (10), bueno, algunas fueron forzadas. Final de cuarto 10-13, que teniendo en cuenta los malos porcentajes de tiro, parecía que sólo cabía mejorar. Segundo cuarto, parecida tónica, parcial de 14-19 (al descanso 24-32). Situación complicada en cuanto a tanteador, pero a nuestro favor que el equipo rival se había cargado de faltas ( 20 entre los dos primeros cuartos ), lo que auguraba un "cambio" en el juego del rival, que hasta ahora había aplicado la norma, como diría Figueroa, ház 3 que te pitarán 1.
Hasta entonces, Gernika tuvo mala suerte, hacía 3 y le pitaban 2. Pero todo nuestro gozo en un pozo. En la segunda parte, cambio de criterio arbitral, pasamos de las 20 faltas en los dos primeros cuartos a 7 en los dos últimos, no porque el rival bajase la intensidad defensiva, que no lo hizo, sino porque se aplicó la segunda parte del dicho, osea, hacían 3 y les pitaban 1. Una maraña de brazos, manos, caderas, etc.. no sancionadas, permitían al rival defender en su salsa y a nosotros nos impedían acceder a su zona con opciones claras de lanzamiento. Optamos por el tiro exterior, pero no era nuestro día y a pesar de que empezamos el tercer cuarto con un parcial de 5-0, que nos situó a 3 puntos, a partir de ahí, una serie casi consecutiva de 4 triples por su parte, llevó la diferencia hasta los 12 puntos, que al final quedó reducida a 8.
Como botón de muestra sirva comentar, que en la primera parte lanzamos 30 tiros libres, de los que anotamos 17 y en la segunda parte, lanzamos 9 y anotamos 5. De todas formas, aún reconociendo que influyó bastante, no creo que sea justo achacar la derrota sólo al cambio de criterio arbitral, (por cierto, el árbitro me pareció un buén tipo).
Creo que además nosotros colaboramos decisivamente con una defensa floja, melíflua y lenta, desesperantemente lenta, sabiendo como sabíamos que Gernika tiene gatillo fácil y apunta con pólvora. En ataque, caímos en la trampa y nos apuntamos a lo que ellas querían, osea nos concedían el tiro exterior, a sabiendas de que no estábamos haciendo daño. Para nosotros era más cómodo que trabajar en la zona, é intentar forzar alguna falta de cualquiera de las cuatro rivales que acabaron el partido con cuatro faltas.
En lo positivo, destacaría sobretodo el partidazo de Ana, que padeció y sufrió en carne propia el "placaje" al que fué sometida durante todo el tiempo que estuvo en cancha. Miriam también realizó una buena labor, tanto en rebote como en la faceta anotadora. El resto, con mucho recorrido para mejorar. Como reflexión final a este comentario, nada más añadir que lo que nos espera de aquí hasta el final, va a ser de "este pelo", por lo que ó espabilamos ó espabilamos.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario